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| Dron policial en Dakota del Norte |
Seguimos mirando las partidas más importantes del gasto del Estado, y viendo de qué manera se puede "hacer mejor lo que hay que hacer". En este post toca analizar un tema siempre muy controvertido y sujeto a grandes debates: Seguridad. Donde siempre hay una línea muy delgada entre el Estado protector y el Estado policial.
Como siempre, unos datos de contexto. El presupuesto del Ministerio del Interior español ha sido, en 2015, de 7.422 millones de €. Por grandes Departamentos:
- Ministerio -> 433 M€
- Secretaría de Estado de Seguridad -> 251 M€
- Cuerpo Nacional de Policía -> 2.993 M€
- D.G. de la Guardia Civil -> 2.620 M€
- Instituciones Penitenciarias -> 1.125 M€
Si a esto le sumamos los costes de la Policías Autonómicas (Ertzaintza, Forales, Mossos) y de las Policías Locales (difícil de obtener el dato), podemos estar hablando de un gasto total de unos 10.000 millones de €. Evidentemente, es un gasto proporcionalmente mucho menor que el de Sanidad ó el de Educación, pero tampoco es pequeño. Por otro lado, el sector de la seguridad privada en España factura unos 3.200 millones de €, de los que unos 800 son por servicios al sector público.

