viernes, 26 de febrero de 2016

¿Se besaban los neandertales? ¿Se besarán los posthumanos?

Escultura hindú
No parece fácil responder a la primera pregunta. Por afinidad con otras especies de mamíferos y primates, cuyos comportamientos son fáciles de observar hoy en día, podemos aventurar que quizá sí se producía ese contacto buco-labial entre madres e hijos, pero con un puro objetivo nutricional: las madres masticaban y ablandaban el alimento que después pasaban a sus retoños, todavía incapaces de alimentarse por sí solos. Pero del papel del beso en el ámbito afectivo, nada sabemos.

Para encontrar constancia escrita del beso romántico / erótico / sexual hay que avanzar en el timeline de la Historia hasta la India del Mahabharata ("La gran saga de la dinastía Bharata", del siglo VIII a.C.). Hay bastante acuerdo entre los historiadores en que la costumbre del beso pasó de la India a Europa como consecuencia de las expediciones de conquista de Alejandro Magno al Punjab en el año 326 a.C. De Grecia pasó a Roma, donde se refinó y clasificó, distinguiendo entre el ósculum (beso en la mano o en la mejilla), el basium (beso en los labios con la boca cerrada) y el suavium (beso de pasión). Y de ahí a toda Europa Occidental (aunque con mayor énfasis en los países del Sur que en los del Norte).

viernes, 19 de febrero de 2016

Buscando una aguja enorme en un pajar muy oscuro (El nuevo "Planeta X")

Foto de Plutón desde la nave New Horizons - Jul 2015
El pasado 20 de enero, dos investigadores del Caltech University of California, con sede en Pasadena, Konstantin Batygin y Michael E. Brown, publicaron en el Astronomical Journal un artículo titulado "Evidence for a distant giant planet in the Solar System" que vuelve a abrir la búsqueda por el "Planeta X" que comenzara, bajo otros supuestos, Percival Lowell en 1906.

Esta búsqueda primigenia a comienzos del siglo pasado, como muchos conocéis, estuvo motivada por las perturbaciones observadas en las órbitas de Urano y Neptuno y que no podían explicarse sólo por la influencia de los cuerpos celestes entonces conocidos. Hubo que esperar al 18 de febrero de 1930 para que Clyde Tombaugh , después de más de un año de trabajo comparando placas fotográficas de la misma zona celeste, hiciera oficial el descubrimiento de un nuevo planeta, al que unos meses después se le bautizó con el nombre de Plutón, dios romano del inframundo (curiosamente era Pluto en latín y en inglés).

viernes, 12 de febrero de 2016

El legado de Minsky, pionero de la Inteligencia Artificial

El libro de Minsky y Papert
Con pocos días de diferencia, el mes de Enero nos ha traído dos noticias relacionadas con la Inteligencia Artificial que devuelven a la actualidad esta apasionante disciplina científica. La primera, más luctuosa, la del fallecimiento el 24 de Enero de Marvin Minsky (1927-2016) uno de sus pioneros. Fue cofundador, junto a John McCarthy, del mítico Computer Science and Artificial Intelligence Laboratory del MIT en Boston. Autoridad reconocida en numerosos campos, desde la descripción gráfica simbólica , la semántica computacional, el reconocimiento de patrones, la representación del conocimiento, etc...

En 1951 construyó el SNARC (Stochastic Neural Analog Reinforcement Calculator), primer simulador de redes neuronales, concepto que durante décadas constituyó la base de investigación de esta novedosa disciplina. En 1969, junto con Seymour Papert, publicó el libro "Perceptrons - an Introduction to Computational Geometry", cuyas copias (obviamente piratas) circulaban por la Facultad de Matemáticas de la Complutense (y supongo que por otras) a finales de los años 70. En 2013, Minsky recibió el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Tecnologías de la Información y la Comunicación.

viernes, 5 de febrero de 2016

El pútáojiǔ que tiene Sun Tsió no es blanco ni es tinto...(*)

¿Sun Tsió?
... ni tiene color. ¿Habrá que cambiar la letra de la célebre canción de juerga etílica? Pues parece que sí, pero vamos por partes, como dijo Jack. He pensado que, para celebrar los 4 años de vida de este blog, vamos a dar una vuelta por el siempre fascinante mundo del vino. Pasado, presente y futuro. Un pasado que se remonta, según los arqueólogos, a más de 7.000 años a.C., en la antigua Mesopotamia (¿Quién no recuerda el relato novelado del Génesis, donde Noé, una vez que su arca encalla en el Monte Ararat, después del Diluvio Universal, "comenzó a labrar la tierra, y plantó una viña. Bebió de su vino, y se embriagó, y quedó desnudo en medio de su tienda"?. Los riesgos de los excesos(**)).
Un cultivo que, después de afianzar durante siglos su consumo en toda la cuenca mediterránea, siguió a los exploradores medievales en los viajes de descubrimiento,  y asentó sus cepas en nuevos territorios: desde la California de las misiones franciscanas a la Argentina y el Chile austral, pasando por Sudáfrica y las colonias inglesas de Australia y Nueva Zelanda.
Porque la viña se adapta bien en muchos entornos, pero siempre que se encuentren en la franja delimitada por los 30º-50º de Latitud Norte o los 30º-40º de Latitud Sur. Climas templados, con pocas brusquedades en las temperaturas.

viernes, 29 de enero de 2016

Rothamsted, 2056 (Seguimos con el Nitrógeno)

En el anterior post dejamos a Sir John B. Lawes y a su director científico Sir Henry Gilbert en 1843, recién fundada la Rothamsted Experimental Station. Desde un principio, su misión estaba bien definida: "Proporcionar conocimiento y nuevas prácticas para incrementar la productividad y calidad de las cosechas, y desarrollar soluciones sostenibles desde el punto de vista medioambiental para la producción de energía y alimentos".
 
En sus más de 170 años de existencia, Rothamsted ha realizado contribuciones significativas a la ciencia, desde el descubrimiento y desarrollo de los insecticidas piretroides (a partir del estudio de las piretrinas, insecticidas naturales contenidos en los crisantemos), a avances en campos tan diversos como la virología, la nematología (estudio de los "gusanos redondos"), las ciencias del suelo y la resistencia de los pesticidas. También, dado el alto número de muestras recogidas a lo largo de su historia, se le atribuyen a este parque científico numerosos avances en el desarrollo y la aplicación de métodos estadísticos a la agricultura.
 

jueves, 21 de enero de 2016

Rothamsted, 2056


La "boina"
¿Qué tienen en común la "cocción en frío" de Ferrán Adrià, las recientes medidas disuasorias del Ayuntamiento de Madrid ante la contaminación atmosférica, las bostas de las vacas, el "escándalo Volkswagen" resultado de la manipulación de las emisiones de millones de vehículos y la tranquila finca de Rothamsted, situada en el condado de Hertfordshire, al sudeste de Inglaterra?
 
Pues, quizá lo habréis adivinado ya, que en todos los casos aparece involucrado, de una forma u otra, el elemento químico de nº atómico 7, el que constituye el 78% del aire que respiramos, el gas inerte por antonomasia... el Nitrógeno. Del que últimamente se habla mucho, por lo que he pensado que puede ser interesante profundizar un poco en sus características, usos y efectos. Allá vamos.
 
Dado que su punto de ebullición (paso de líquido a gas) está en -195,8ºC, si se introduce un alimento en un recipiente de nitrógeno líquido su exterior se congela de forma inmediata, deteniendo todos los procesos enzimáticos y microbianos. También permite congelar elementos, como el alcohol, que no lo hacen a la temperatura normal de congelación (0º C). Ello ha hecho posible usos innovadores de alimentos tradicionales en la cocina, siendo Daniel García y Ferrán Adrià sus dos pioneros más conocidos. También que ahora las cocinas de los grandes chefs parezcan más laboratorios de alquimista que otra cosa...
 

viernes, 15 de enero de 2016

¡Qué difícil es acertar!


Revolviendo cajones en busca de una factura (actividad típica de los períodos de descanso), hace poco di con una hoja del ejemplar del 19 de Diciembre de 1994 de la revista Business Week, que había archivado yo a manera de "cápsula del tiempo" en esa fecha. Lo guardé porque el artículo se titulaba "Snapshot of the Next Century" y lo que contenía eran previsiones sobre la evolución de una serie de magnitudes (desde la población mundial al coste de un 6-pack de cerveza Budweiser, pasando por el número de campos de golf en USA) en el período 1994-2010 (15 años).
 
La verdad es que se me había olvidado la hoja por completo; pasó 2010 y 2011 y... bueno, bien está lo que bien acaba. Aunque ya estamos en 2016, me ha parecido interesante ver en qué acertaron más o menos las fuentes en las que se basaban esas predicciones (UN Projections, Census Bureau, WHO, Dataquest, etc...). Y hay de todo. Hay que volver a citar al Premio Nobel Niels Bohr, a quien se le atribuye la famosa frase de: "Hacer predicciones es difícil..., en especial sobre el futuro". Aquí está la hoja: