viernes, 16 de enero de 2015

La Guerra de 2050: La coalición Japón - Turquía ataca a los EE.UU. (y 2)


Una posible Battle Star vigilando desde el espacio
Dejamos al mundo la semana pasada a finales de la década de 2030, con tres potencias mundiales emergentes (Japón, Turquía y Polonia), con China y Rusia venidas a menos y con EE.UU. preocupado por captar inmigrantes cualificados (o no tanto) que puedan sostener su pujanza económica ante una población jubilada numerosa y exigente. Todo ello, no lo olvidemos, según las predicciones geoestratégicas de George Friedman en su libro  "The Next 100 Years - A Forecast for the 21st. Century". Seguimos con el relato.

"A medida que los nacidos en la década de 1950  vayan falleciendo y la estructura demográfica (se entiende que se refiere a los países occidentales donde el impacto demográfico habrá sido mayor) vuelva una vez más a tener el aspecto de una pirámide normal en lugar de una seta, la economía volverá a acelerarse. La década de 2040 debería ser testigo de un aumento del desarrollo económico similar al de las décadas de 1950 y 1990".
 
Pero claro, en lugar de dedicar esta pujanza económica sólo a causas "nobles", todas las potencias mundiales, como ha sido la terca realidad a lo largo de la Historia, aprovecharán los nuevos recursos para desarrollar hasta extremos nunca vistos la infraestructura militar (en tierra, en órbita terrestre y hasta en bases lunares), así como nuevas armas letales, pero de una precisión asombrosa.

El caso es que, para finales de la década de los 40, las 4 potencias mundiales empiezan a pensar que el mundo es demasiado pequeño para 4 gallos de pelea y aumenta la tensión entre todos ellos. Con la consecuencia final de que en 2050 se lía la mundial. El desarrollo de esta 3ª Guerra Mundial es, en mi opinión, la parte más cuestionable de todas las propuestas de Friedman. Porque más parece un relato de película de indios y vaqueros al uso. Donde Japón y Turquía le empiezan sacudiendo duro a los EE.UU., que llega a morder el polvo,  pero, éstos, apelando al espíritu de los pioneros, y a la tradicional sagacidad ante el enemigo de los Llaneros Solitarios, los Davy Crockett, los John McClane, los Patton, los Capitán América, etc...  son capaces, en dos o tres años, de darle la vuelta a la tortilla y ganar finalmente la guerra. Dejémoslo ahí.


Los soldados de infantería de 2050
Un dato curioso que aporta Friedman es que piensa que esta 3ª Guerra, "espacial" más que mundial, sólo tendrá un coste de unas 50.000 vidas humanas (por contraste, se estima que la 2ª Guerra Mundial causó 50 millones de víctimas, entre militares y civiles). Y la mayoría de las bajas se producirán en el frente turco-polaco, por las llanuras del este de Europa, donde se llevarían a cabo algunas confrontaciones más "convencionales". Una vez más, el territorio de los EE.UU. pasaría por una guerra global sin romperse ni casi mancharse.

El caso es que nos encontramos a mediados de los 50 con los USA como primera, y casi única, potencia mundial, habiendo impuesto severas condiciones a las potencias perdedoras, y comenzando una nueva edad de oro americana que se prolongará también a lo largo de la siguiente década, los 60. Además, como dice Friedman: "sus problemas demográficos, que nunca habrán sido tan graves como los de los demás países, serán paliados mediante la inmigración y con el fallecimiento del resto de los baby-boomers" (yo también te quiero, Friedman).

¿Quién puede llegar a desafiar este statu quo, y en concreto a los EE.UU., en el último cuarto del siglo XXI? Pues, "believe it or not", México. La sugerencia de Friedman es sibilina. Su argumento es que, después de décadas de apertura a la inmigración (al contrario de lo que está sucediendo ahora mismo), en los años 70 los estados fronterizos entre ambos:  California, Arizona, Nuevo México, Texas, y, en menor medida, Nevada, Utah y Colorado, tendrán una mayoría clara de población de origen mexicano. Y, lo que es más significativo, fieles a sus costumbres, formas de vida, idioma,..., poco integrados en el "american way of life",  lo que les llevará, de hecho, a sentirse más mexicanos que "gringos".

Y, con el apoyo de los Estados Unidos Mexicanos (así se llaman), que para entonces habrán llegado probablemente a los 150 millones de población y tendrán su peso económico y geoestratégico, podrán plantear, por las buenas o por las malas, la independencia de los Estados Unidos de América. O sea, volver a la situación de antes del tratado de Guadalupe Hidalgo (llamado así por la villa donde se firmó) que puso fin, en 1848, a la guerra entre ambos países y que anexionó a los USA más de la mitad del entonces territorio mexicano. Pero Friedman entiende que los EE.UU. no van a dejar escapar sin más una parte de su hoy territorio tan apetecible y predice un período de inestabilidad y conflicto en esa zona hasta los albores del siglo XXII. Ahí lo deja.


Los Estados Unidos Mexicanos en 1824
Es curioso, haciendo un repaso final del libro, el escaso papel que le da Friedman a la Unión Europea a lo largo de este siglo XXI, ni siquiera a sus hoy día países principales: Alemania, Francia, Reino Unido, Italia. ¿Chauvinismo yanki o realismo pragmático?. ¿Y España? casi ni aparece. Ni Sudamérica, ni tampoco África.

En fin, controvertidos análisis y propuestas las que realiza Friedman. ¿Comentarios? ¿Escenarios alternativos? La imaginación es gratis...

1 comentario:

  1. La verdad es que el tal Friedman, no sé a que colegio ha ido, pero sus predicciones no impresionan mucho. Lo de la alianza Japón-Polonia-Turquía suena a aventura de Mortadelo: por el ejemplo: " El eje Filadelfia-Singapur-Albacete". Vale para guión de película futurista cutre (como casi todas) pero ni de lejos como predicción medianamente plausible.

    Las grandes civilizaciones han durado varios siglos, sino milenios, y no se desvanecen o se crean en unos pocos años. EEUU es relativamente joven y claramente superior a todas, no ya por su capacidad económica y militar sino por el desarrollo humano y social del que se deriva lo anterior y otras cosas como su sistema jurídico, su nivel científico y tecnológico, etc. etc. Seguirá en el machito varios siglos.

    Europa tiene una sólida base cultural y tiene también recorrido en la medida que pueda llevar a cabo una verdadera integración, hacia la que se dirige (bien que piano-piano).

    China, la mas antigua, se está estrenando sin embargo en la modernidad y tiene también en un enorme potencial de desarrollo basado en su ingente población y en una fuerte identidad nacional. Tiene riesgos de inestabilidad ligados a la evolución política pero pienso que se mantendrá cohesionada y que, además, buscará y encontrará el entendimiento con Japón y Corea para crear una unión que equilibre la hegemonía de occidente. Japón lleva bastantes años en una cima rodeada de laderas descendentes: ha llegado hasta donde podía ella sola (ni con Abenomics).

    Por último, estoy seguro de que algunos "baby-boomers" sobrevivirán la década de los 50.

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